Este tiempo atrás uno de los profesores de Educación y Sociedad, Ángel Valero, nos propuso una práctica sobre el prestigio docente.
Tras la realización de la misma, me gustaría comentar una serie de cosas y dar una pequeña opinión de la cual espero que todos reflexionemos.
Son muchos quienes creen que los profesores con ir a clase, enseñar lo que corresponda ese día a los alumnos, corregir unos examenes y trabajos al dia y volver a casa ya tienen la tarea hecha. No. Me niego a que piensen eso. Yo aun no practico la docendia, pero con lo que llevo estudiado en la carrera me doy cuenta que ser profesor no es solo leer lo que viene en el libro de texto y corregir unos examenes y trabajos.
Ser profesor es amar la vida, el terminar por donde un día empezamos cuando eramos pequeños.
Ser profesor es creer en el niño y conocerle.
Ser profesor es ser el heroe de todos sus alumnos.
Ser profesor es dedicación.
Ser profesor es prepararse las clases del día siguiente, por muy cansado que uno termine de corregir examenes y trabajos.
Ser profesor es llevar a clase cada día la mejor de las sonrisas.
Ser profesor es crear oportunidades a los alumnos.
Ser profesor es ser padre y madre.
Ser profesor no es solo cobrar x dinero al mes y tener muchas vacaciones, no.
Ser profesor es hacer querer a los niños ir todos los días al aula.
Y por supuesto, ser profesor es quererse a uno mismo, donde cada uno muestra sus valores, sabiendo sacar lo mejor de la persona interior que tiene.
Pero claro, tras todo esto, por supuesto que el ser profesor es solo ir a clase, leer el libro de texto e irse a casa. Claro que si señores. Por ello hay muchos jovenes que terminan siendo docentes, porque piensan que magisterio es facil e impartir clase mucho más. Y esto, es el foco del problema de que luego los profesores vayan renegados a clase, con su peor cara, y se conviertan en el peor monstruo para sus alumnos, y no un heroe como debería de ser.
A.
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